Encina

La vida sale al encuentro
La vida sale al encuentro
Era una zorra, una cigüeña y un alcaraván que habitaban en un campo, próximos los unos a los otros. Tenía la cigüeña su nido en una encina, y criaba siete cigüeñitos. Uno de los días que pasó por allí la zorra, la dijo: –Cigüeñita, tírame un hijito, que si no, con el rabo de zorra cascabelina tumbo el tronco de la encima y os como. La cigüeña, llena de miedo, no fuera a comerse a ella y todos sus hijos la tiró un hijito. La zorra quedó empicada, y volvió al día siguiente a pedirle otro hijito de la misma forma, y así otro día más. Al tercer día, la cigüeña se echó a llorar desconsoladamente, cuando pasó por allí su amigo el alcaraván, que la preguntó: –¿Por qué lloras, comadre cigüeña?   Marcelo Curiel Merchán: Cuentos extremeños.- ENCINA (foto jjferia)

La encina es un árbol de las fagáceas con el tronco grisáceo y copa ancha, hojas coriáceas de borde espinoso-dentado y color verdes oscuro, más claro por el envés; su fruto es la bellota.

“Finalmente Sancho se quedó dormido al pie de un alcornoque, y don Quijote, dormitando al de una robusta encina”. Miguel de Cervantes: Don Quijote de la Mancha).


NOMBRES VERNÁCULOSEncina.

EXTREMEÑO: Encina, ancina.
ASTURIANO: Encina, ancina.
GALLEGO: Aciña, aciñeira.
PORTUGUÉS: Azinheira, azinho.
CATALÁN: Alzina, alsinera, aulina.
VASCO: Artea, arte.

NOMBRE CIENTÍFICO Y FAMILIA: Quercus ilex (Fagaceae). Se encuentra en dos subespecies: Quercus Ilex I, sub especie Ilex, que crece en el litoral ibérico y a nivel del mar y su bellota es de sabor amargo; y Quercus Ilex L, sub especie Bellota, llamado también Quercus Rotundifolia que crece a niveles más altos sobre el nivel del mar, en el centro y al norte de la península ibérica, o sea es más continental y es una subespecie de la otra, su bellota es dulce.

ETIMOLOGÍAEncina procede del latín vugar ilicina, adjetivo (materia ilicina) derivado del nombre latino de este árbol ilex (genitivo ilicis), a través de formas intermedias como lecina y lencina, con pérdida posterior de la l- confundida con el artículo. El latín cálsico ilex ‘encina’ viene del griego hyle ‘árbol, madera y materia en general’. Quercus es otro nombre latino de la encina, que también designó previamente otros árboles del mismo género como el roble (Quercus robur) y el alcornoque (Quercus suber) de las fagáceas (Fagaceae), que incluye también el haya (Quercus sylvatica), prototipo de la familia, cuyo nombre procede del adjetivo fagea derivado de fagus ‘haya’ (materia fagea). De encina deriva encinar.

ÉPOCA DE FLORACIÓN: Florece en primavera, el fruto madura en otoño.

PARAJE Y FECHA DE OBSERVACIÓN: Dehesas de Fuente del Arco en plena montanera. Transitando la vía verde de La Jayona, por el trazado del antiguo ferrocarril minero en un día soleado de otoño (7 – Noviembre – 2016). [ Pulsar en la imagen ]

HÁBITAT: Crece en todo tipo de terrenos, excepto en los encharcados, muy arenosos y salinos. Soporta muy bien tanto el frío como el calor, así como la sequía. Prefiere zonas soleadas, cálidas y secas, pero también resiste el frío.

USOS Y PROPIEDADES: Su madera, muy dura y sólida, es utilizada para fabricar aperos, herramienta, badajos, cazuelas o cuencos, se utilizaba también para fabricar carros, yugos y arados. Es un buen combustible, estimada para leña y carbón. Las bellotas de la subespecie ballota, las más dulces del género, son comestibles. En la actualidad se emplean en las dehesas para alimentación del cerdo ibérico, y en menor grado para la humana, sobre todo asadas como las castañas.

OBSERVACIONES: En las dehesas, las  encinas son árboles semidomesticados, muy seleccionados y sometidos a continuas podas. Es el árbol totémico de estas tierras.

PAREMIA Y ETNOGRAFÍA:

De la encina debes apartarte cuando amenaza una tormenta.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Calagozo corta encina, que no cola de vulpina.
En Extremadura, las encina dan jamones y los carrascos salchichones.
Leña de encina, córtela mi yerno y quémela mi hija.
La mayor encina fue bellota chiquitina.
Pan de trigo, leña de encina y vino de parra sustentan la casa.
Por octubre podarás, mas la encina dejarás.
La leña de encina, es lo que quiere mi cocina.
Si la encina tiene mucho moco, en la montanera da poco.
Al olivo y a la encina el arao debajo y la jacha encima.
Sois como la encina que no da el fruto sino a palos (Continuación de El Lazarillo de Tormes).
La encina,  la burra y la mujer apaleadas quieren ser.
Al alcornoque no hay palo que le toque, si no es la encina, que le quiebra la costilla (Correas).
Abrígate, mi niña, pa San Eugenio, que El Pardo y la bellota traen el invierno (Romería de la bellota, Madrid 15 de Novembre).

la vida sale al encuentro

TOPONIMIA:

ANDALUCÍA: Encinasola (H), Los Encinares (J).
CASTILLA LA MANCHA: Fuentelencina, Hiendelaencina (GU)
CASTILLA Y LEÓN: La Encina, El Encinar (SA).
GALICIA: A Enciñeira (OU).
COMUNIDAD VALENCIANA: La Encina (A).

SABÍAS QUE…? [Velaquí]:

La hesa (dehesa en Extremadura) es ‘un terreno aclarado de encinas donde pasta el ganado’. El vocablo dehesa procede del latín defensa, cuyo significado es ‘defendida’ o ‘acotada’, aludiendo al carácter protegido y guardado del espacio (casi siempre con una cerca de piedra). De aquí la forma hesa por aspiración de la y caída de la d.

Luis Chamizo emplea esta palabra en su popular rapsodia “La nacencia” en el que narra el nacimiento del hijo de unos campesinos bajo una encina en medio de la dehesa (dos salimos del chozo, tres golvimos al pueblo):

¡Dirme,
degharla sola com’un perro,
en metá de la jesa,
una legua del pueblo…
eso no!                   [Ver más]

OBRA PICTÓRICA: Encina (Theodore Rousseau)

 Tié que ser campusino,
        tié que ser de los nuestros,
que por algo nació baj’una encina
        del caminito nuevo. 

OBRA POÉTICA: Antonio Machado (Campos de Castilla)

Las encinas

¿Qué tienes tú, negra encina
campesina,
con tus ramas sin color
en el campo sin verdor;
con tu tronco ceniciento
sin esbeltez ni altiveza,
con tu vigor sin tormento,
y tu humildad que es firmeza?
En tu copa ancha y redonda
nada brilla,
ni tu verdioscura fronda
ni tu flor verdiamarilla.
Nada es lindo ni arrogante
en tu porte, ni guerrero,
nada fiero
que aderece su talante.
Brotas derecha o torcida
con esa humildad que cede
sólo a la ley de la vida,
que es vivir como se puede.
El campo mismo se hizo
árbol en ti, parda encina.
Ya bajo el sol que calcina,
ya contra el hielo invernizo,
el bochorno y la borrasca,
el agosto y el enero,
los copos de la nevasca,
los hilos del aguacero,
siempre firme, siempre igual,
impasible, casta y buena,
¡oh tú, robusta y serena,
eterna encina rural
de los negros encinares
de la raya aragonesa
y las crestas militares
de la tierra pamplonesa;
encinas de Extremadura,
de Castilla, que hizo a España,
encinas de la llanura,
del cerro y de la montaña;
encinas del alto llano
que el joven Duero rodea,
y del Tajo que serpea
por el suelo toledano;
encinas de junto al mar
—en Santander—, encinar
que pones tu nota arisca,
como un castellano ceño,
en Córdoba la morisca,
y tú, encinar madrileño,
bajo Guadarrama frío,
tan hermoso, tan sombrío,
con tu adustez castellana
corrigiendo,
la vanidad y el atuendo
y la hetiquez cortesana!…
Ya sé, encinas
campesinas,
que os pintaron, con lebreles
elegantes y corceles,
los más egregios pinceles,
y os cantaron los poetas
augustales,
que os asordan escopetas
de cazadores reales;
mas sois el campo y el lar
y la sombra tutelar
de los buenos aldeanos
que visten parda estameña,
y que cortan vuestra leña
con sus manos.

OBRA MUSICAL: A una encina verde (Joan Manuel Serrat).

Escuchar también: Los vareadores (LuisaFernanda)

Por los encinares de la dehesa,
los vareadores van a su faena.
Por los encinares voy en mi caballo,
pa ver a la moza que me ha enamorado.


Leer aquí

OBRA LITERARIA:

«La fuerza de la sangre»

Antonio Reyes Huertas

Partía cerca de la misma casa el camino para Torrealta y seguía entre las encinas. Medina observó como estas mostraban su fruto, negro ya y sazonado. Había también corpulentos alcornoques de tronco acuchillado y rugoso. Algunos árboles eran tan grandes, que cubrían con sus copas todo el camino. Desde el caballo, alargó el brazo cogiendo al paso bellotas. Mordiscó algunas y las encontró ásperas.

—Si al senorito le gustan –exclamo Frasco–, le diremos a Melitón que las descoja de las encinas de allá abajote, que son las mejores. Haylas allí mu dulces, y gustaban mucho a la nuestra ama.

Llegaron al río. El Guadiana formaba allí una ancha tabla, serena y azul, que parecía un lago. Bordeaban sus orillas altos chopos desnudos y gigantes álamos negros, muy espesos y mal cuidados. La tabla estrechaba frente al camino y allí tenía el agua un rumor fresco y sonoro.

¡Encinares castellanos
en laderas y altozanos,
serrijones y colinas
llenos de oscura maleza,
encinas, pardas encinas;
humildad y fortaleza!

Antonio Machado (Campos de Castilla: Las encinas)

MÁS INFORMACIÓN: [ Aquí ]
TEXTO Y FOTOS: jjferia [ Leer el paisaje ]


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